miércoles, 21 de abril de 2010

Mi Chingana ♥ (13-03-10)

Admito públicamente que soy desordenada y, siguiendo con lo “públicamente”, me quejo de aquellas personas que piensan que el desorden va de la mano con la suciedad y los malos olores.

Hoy día mi mamá no dejó de recordarme que debía ordenar mi cuarto, que era una floja. En más de una ocasión palabras como “basural”, “porquerías”, “cachivaches”, “mercado” y hasta “chingana” salieron de la boca de mi señora madrea para referirse a mi y a mi cuarto.

Pero yo no termino de entender como mi cama des-tendida por media hora puede ocasionar que mi cuarto “apeste”; o como mis libros fuera de sitio hacen de mi cuarto el peor sitio del mundo.

No soy sucia, ¡lo sé!, pero si soy alguin desordenada. Se que mi CPU tiene muchas cosas encima, que mis libros y copias de la universidad están por todos lados, que mi ropa pasa de mi ropero a mi cómoda y de mi cómoda al cesto a una velocidad alucinante, que mis cremas están de cualquier modo y que debajo de mi cama hay un mundo totalmente lejano a la realidad. ¿Eso es malo? ¿Qué guarde hasta el último papel que considere importante es malo? ¿Eso mata animales? ¿Eso contamina el planeta? ¿Eso causa mal olor? ¿Eso me hace sucia? Ordeno y limpio mi cuarto todos los sábados, limpio cuando veo polvo y juro solemnemente que trato de mantener mi cuarto ordenado por muchos días, o por lo menos hasta el próximo sábado. Inevitablemente el martes cuando me despierto mi cuarto ya esta desordenado, creo que es una fuerza sobrenatural más fuerte que yo. Pero ya que importa, dentro de todo el caos encuentro mi orden: aunque nada este en su lugar, todo esta en un lugar.

Así que aclaro públicamente que el desorden no es sinónimo de suciedad o cochinada, y sino me creen visiten mi “chingana”: es desordenada, pero huele a vainilla o a mi : ).

Tristeza . . . (26-02-10)

La tristeza trae consigo un hueco en el estomago, la dificultad de sonreír sinceramente, las ganas de no hablar, la necesidad de tener alguien al costado, las ganas escuchar música lenta, la egoísta sensación de querer de que nadie más sea feliz en ese momento, suspiros, preguntas y flojera. No la confundan con melancolía, está última trae algunas de las sensaciones anteriores acompañadas de una rara felicidad.

Saben, se puede luchar contra la tristeza, es cuestión de no dejar que te gane: Ignorar el hueco en el estomago, ocuparte de otras cosas, rodearte de tus amigos, escuchar música alegre, reír y bromear. Si esto no es suficiente puedes engañarte y decir que estás bien, pero hay veces que la tristeza nos gana.

Soy de esas personas que nunca están tristes, que lo evitan por todo.

No me gusta estar triste, siento que estoy desperdiciando minutos y segundos de mi vida lamentándome por algo o alguien que ya fue. Creo que es un trabajo muy pesado, muy contradictorio y definitivamente muy egoísta. Es por eso que lo evito, claro que hay días en los que es extremadamente difícil. Así que el día que alguien me escucha decir o confesar que estoy triste… es fácil creer que estoy bromeando.

Pero hoy estoy triste, luego de mucho mucho tiempo.

Estoy triste por que no siempre las cosas salen como uno quiere, porque a veces crees que haces algo bien y en realidad no; triste porque me había adelantado a los hechos, triste porque si y ¡PUNTO!.

Estoy triste y no quiero mover un dedo. Estoy triste y quiero escuchar la música más lenta. Estoy triste y no quiero ver a nadie. Estoy triste y deseo apagar el sol. Estoy triste y como chocolate. Estoy triste y perdí las esperanzas. Estoy triste y sonreír es muy tedioso. Estoy triste y perdí mis sueños. Estoy triste y no creo en nadie. Estoy triste y el mundo apesta. Estoy triste y la realidad me abruma. Estoy triste y tu también deberías estarlo. Estoy triste y quiero pelear con todos. Estoy triste y ya no me importa. Estoy triste y quiero llorar. Estoy triste y no quiero estarlo.

Hoy ♥ (08/02/10)

Una señora pasea por la calle. Se encuentra un monedero en la vereda. Lo recoge. Se siente Feliz y afortunada. Cuando se dispone a abrirlo un pensamiento irrumpe en su mente: “pobre la persona a la que se le cayó”.

Un chico sale apurado de su casa. Es la 3era vez que va a llegar tarde, pero jura que no es su culpa: el calor lo obliga a tomar duchas más largas. Ojalá lo dejen entrar, la profesora lo esta empezando a odiar y el odia ir al inglés en verano. Un momento, ¿Por qué tan poca gente en la calle si es lunes?. De pronto recuerda: Es Domingo. La Puta Madre.

Una niña pide un chocolate a su papá y este se niega. Ella insiste, no se dejará vencer. Él se vuelve a negar. Ella pone cara de perrito, él voltea la cara y evita verla. Ella recurre a métodos más drásticos y le dice a su padre con la voz quebrada: “pero papi, yo solo quiero un chocolate…”. Su papa voltea, ve su cara, sus ojos al borde del llanto. La niña sale de la tienda con un chocolate enorme.

Unos amigos, Chico y Chica, salen. Ella no sabe si es un cita o no. Él no sabe si ella entendió que es una cita o no. Ella no sabe si pagarse sus cosas como en cualquier salida entre amigos o no. Él tiene vergüenza de intentar pagarle todo y que ella lo rechace pensando que es una salida más de amigos. Están caminando sin decidirse a donde entrar. Ella le habla de su semana. Él no escucha porque está nervioso. Ella deja de hablar. Él no se da cuenta. Sus manos de rozan. Sus miradas se cruzan. Ahora ella sabe que esta en una cita. Ahora el esta seguro de que la noche terminar y ya no serán amigos.

Una joven está en su computadora. Piensa en el mundo, en las personas, en su vida. Cree saber que puede pasar en este momento. Se da cuenta de hay cosas que no solo le pasan a ella. Es feliz al sentirse acompañada. Es feliz y sonríe. Sonríe y quiere hacer sonreír a otros. Escribe sobre cosas cotidianas. Escribe por escribir. Quiere entender a las personas. Las personas quieren entenderla. En este momento, ella siente que conquista al mundo.

lunes, 12 de abril de 2010

No me importa que usted sea mayor que yo ♥

Alejadra Vento Berrios, me comunico contigo por este medio ya que no te dignas a contestarme el teléfono ni el celular. ¡Que tal Raza!. Solo te lo perdono porque el día de hoy es tu onomástico número "ya perdí la cuenta" y todo es posible y perdonable para ti.

Para comenzar quiero pedirte disculpas por no ir en persona a saludarte, y espero con todas mis ganas que entiendas mis motivos. Es un día importante y debería estar contigo. Soy mala prima. No merezco ser una Ordante.

Para continuar, me contaron que te ibas a comer al KFC, pero tu madre dijo que todo es "un arroz con culo" ya que no sabía donde estaban, ni porque Fer y Brenda estaban en Saga. No estas en tu casa. No estas con Brenda. No estas en ningún lado, pero estas en alguno desconocido.

Para Casi*Terminar te pido que disfrutes tus días como 13añera, que hagas tu tarea, que des-aturdas tu cuarto, que bailes "Single Ladies", que no jodas a tu madre, que comas por mi, que me lleves a tu esquina y que no tengas varios maridos al mismo tiempo.

Ahora para Terminar, espero de Todo corazón ♥ que la hayas pasado genial, que todo lo que quieras sea tuyo, que sonrías, que cuides el planeta, que perdones a Snape por matar a Dumbledore, que cuides a Mía, que jodas a tu hna, que cuando vaya me prepares un arroz con huevo*queso, que tengas muchos maridos, que comas KFC y que te guste mi regalo (que te lo mande con tu Sra. Madre). Deseo también aprovechar este pequeño comunicado para decirte que Te Quiero un Mundo, que eres una prima ordilla Genial, que deseo todo lo mejor para ti y que te adoro con todoo mi ser!