"Cuanto duramos. Después de muertos. No el cuerpo bajo tierra. Nosotros después de muertos. Por cuánto tiempo permaneceremos presentes aquí. Nuestro recuerdo. Hasta cuándo los objetos que yo deje seguirán siendo míos o permanecerán vinculados a mí. Y hasta cuándo me reconocerá alguien en una foto que por casualidad aparecerá entre un montón de cosas olvidadas dentro de una caja cubierta de polvo. Hasta cuándo será nuestro nombre honrado por un recuerdo o siquiera mencionado, y habrá un resto de nuestra vida, una imagen, una palabra, perdurando en el fondo de un diálogo o apenas de una sonrisa." - Roberto Reategui, A fin de cuentas.
Y aún existen libros que me emocionan, que me hacen cuestionar cosas o pensamientos, que me traen recuerdos, que me dejan esa sensación vacía y extrañamente placentera en el pecho. A fin de cuentas es un libro que te habla de la vida de una forma real, que te hace pensar, valorar y querer cada momento del día a día.
Tengo 18 años y estoy muriendo. Todos estamos muriendo. Suena feo, pero es verdad. Nadie, nada, es eterno. ¿cierto?. La vida tiene plazo, fecha de vencimiento.
Pero, bah, no me apena estar muriendo. No sé como será mi vida, o cuándo dejaré de existir en el recuerdo de alguien. Pero si sé que tengo que disfrutar cada momento, cada día, cada minuto. Tengo que ser feliz. Y, ¿Tú qué tienes que hacer?
No hay comentarios:
Publicar un comentario